Andrés Ramírez, profesor de felicidad nos dejó esta enseñanza el pasado viernes, al cierre del congreso nacional de Fenalco, celebrado en la ciudad de Neiva.

La felicidad es democrática. Uno determina ser feliz o ser infeliz.

Quien tiene un porqué, puede aceptar cási cualquier cómo.

Es necesario encontrar un propósito en un trabajo sin propósito.

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