
Señor Presidente:
Mi pequeño hijo Carlitos, que se apresta a celebra 10 años, y yo, colombianos del común, le damos las gracias por haber concluido exitosamente el acuerdo de paz y haber sacado a Colombia de esa espiral de violencia y muerte que nos mantuvo atrapados durante los últimos 58 años.
Muchas cosas no se habrán logrado en su gobierno, y muchas otras habrán resultado mal, eso es cierto, pero el hecho de parar esa guerra, evitar cientos de víctimas fatales, ahorrarle a muchas familias humildes ríos de lágrimas y horas infinitas de dolor es algo que nadie puede desconocer y es por eso que mi familia le agradece infinitamente su trabajo.
Yo nací en 1.960, y desde esa época hasta hace dos años, para citar cifras, el centro nacional de memoria histórica reporta que el conflicto armado dejo 262.197 muertos, de los cuales, la gran mayoría de víctimas fatales fueron miembros de la población civil: 215.005 frente a 46.813 combatientes.
La guerra dejó 80.514 desaparecidos (de los cuales 70.587 aún siguen desaparecidos), 37.094 víctimas de secuestro, 15.687 víctimas de violencia sexual y 17.804 menores de 18 años reclutados.
En los dos años que llevan los acuerdos se han evitado cerca de 8.500 victimas. Eso no es nada despreciable.
Esas son las cifras crudas de una guerra que había detener y usted lo ha logrado. Es indudable que le dió sentido a su vida y pasó a la historia.
Escribiendo esta nota, vienen ami memoria las escenas de una pelicula que vi en 1.993 estando en Quito, llamada «La lista de Schindler», y recuerdo que al final, un judio le entrega un anillo de oro al Sr. Schindler hecho con el metal sacado de la dentadura de varios sobrevivientes del campo de concentracion, con una inscripcion en Hebreo de palabras del Talmud que decian «QUIEN SALVA UNA VIDA , SALVA EL MUNDO ENTERO»
Generaciones lo recordaran por siempre. Usted ha hecho mucho.
La pobreza y la desigualdad no desaparecerán en 5 años, pero ahora hay sueños, esperanzas y ganas de vivir.
Es preferible ser constructor de paz, que ser esclavo de la guerra.
Paz, bien y larga vida Sr presidente.
carlos palta

