En el documental «Antes de que sea demasiado tarde», el famoso actor Leonardo DiCaprio pone en evidencia que «el cambio climático es real y está sucediendo ahora.
Antes de que sea demasiado tarde
El cambio climático es uno de los problemas más graves que encara el planeta en los tiempos actuales como lo sostienen el 97% de los científicos del mundo cuando confirman esta realidad que algunos tratan de negarlo movidos por los intereses económicos y la sociedad de consumo. Deja como reflexión un llamado a hacer algo por el planeta antes de que realmente sea muy tarde. Incluso plantea soluciones de cómo cambiar la forma en que vivimos, ciertos productos que consumimos, los elementos que compramos y hasta el político que elegimos.
El documental de DiCaprio, contrasta con lo que dice el presidente electo de los E.U., quien dijo que el cambio climático es un ‘cuento chino’ y, como muestra de lo que se propone hacer, comienza por escoger para dirigir la Agencia de Protección Ambiental, EPA, a Myron Ebells, uno de los más reconocidos adversarios de toda idea sobre el calentamiento global que, como bien es conocido, es el resultado del uso de los combustibles fósiles (petróleo y carbón, principalmente). Si el presidente electo de los Estado Unidos persiste en sus intenciones, estaríamos ad portas de un desastre ambiental a partir de las políticas que adopte en el país más contaminador del planeta, políticas que irían en contradicción con el Acuerdo de París firmado por E.U.
Si decide que Estados Unidos debe retirarse del acuerdo de Paris, se causaría el peor daño a todos los esfuerzos emprendidos para evitar la contaminación industrial, el arrasamiento de los bosques, el aumento en el nivel del mar, la destrucción de las cosechas, las inundaciones, enfermedades, etc., que harían invivible el planeta para los humanos. El desastre no solo afectaría a esa nación sino a todos los países del mundo.
La historia prueba una y otra vez que un solo hombre puede destruir lo que muchos han construido durante décadas.
Ojalá algún sabio, algún brujo le desaten algunas ideas bastante potentes como para cambiar la concepción de que el ser humano es el centro del mundo y no reconoce límites a la posibilidad de explotación de los recursos naturales.
La concepción productivista del mundo (la economía de frontera, la economía del vaquero) recita, como una ranchera, que el hombre es el rey de este mundo.
Ojalá un brujo del amazonas o de la sierra nevada Colombiana le haga saber que la concepción ecologista del mundo (la que se llama «ecología profunda», deep ecology) supera el antropocentrismo y considera el hombre uno de los tantos seres en este mundo, en completa simbiosis con la naturaleza.
El mercado no da respuesta sobre las dimensiones óptimas de la economía. El mercado no conoce el término de «sostenibilidad económica» y, como decía Oscar Wilde, los economistas conocen el precio de toda cosa y el valor de ninguna.

