SE APROXIMA UNA DECISION CRUCIAL PARA EL FUTURO DE COLOMBIA Y ES HORA DE REFLEXIONAR

Sueño con que los niños crezcan, estudien, se gradúen y luego trabajen y vivan tranquilos, sin miedo.  Sueño con un País en paz, con oportunidades, con bosques y ríos sanos.  Como dice Marlene Orozco, de la facultad de artes de la Universidad del Cauca, «los Ingenieros Civiles de la Universidad del Cauca, andan por el mundo haciendo mucho más que calculando estructuras o diseñando vías: andan mostrando que los sueños son realizables, que basta con tenerlos claros, que con la transformación del barro, y el fraguado del concreto se pueden tejer redes sostenibles de comunicación sobre abismos, se pueden vivir experiencias lúdicas, mágicas, estéticas, que si bien tienen un asiento concreto, a veces empírico, medible, y calculable, termina siendo un ejercicio espiritual, sanador, y reconfortante».

La ingeniería Colombiana, tan sufrida y tan enlodada por unos cuantos inescrupulosos que insultaron esta hermosa y digna profesión, le apuesta a la Paz y entiende que es ahora o nunca que se debe llegar a ella aportando de parte y parte lo que haya que aportar, con la importancia y la nobleza que el concreto y el acero le aportan a la resistencia de las vigas y columnas de los puentes y edificios que construimos.

La ingeniería Colombiana entiende que el País daría un salto monumental en su infraestructura si el presupuesto de la guerra deja de necesitarse y se invierte en carreteras, puertos, viviendas, hospitales, centros de salud, recuperación de bosques y ríos.

La ingeniería Colombiana, es amplia y generosa, y está dispuesta a contribuir al mantenimiento de la paz dando lo mejor de su inteligencia para la construcción de las obras que llevaran al País a saltar a la orilla del desarrollo. 

La ingeniería Colombiana, está dispuesta a participar en la implementación de nuevas formas organizativas de las comunidades para que sean ellas mismas las que prioricen, construyan, administren y mantengan sus propios programas de arreglo de vías, de construcción de escuelas, puestos de salud, acueductos veredales, etc., que servirán para mitigar las necesidades de la gente en esas áreas y para dar empleo en la etapa del postconflicto.

La Ingeniería Colombiana entiende que la oportunidad de la Paz es ahora, que el momento de la Paz es ahora y todos debemos aportarle para seguir validando la definición de ingeniería que el paso de los años me ha enseñado:

«Transformación positiva de la naturaleza para el bienestar de la gente»

Carreteras de Quetame, mayo 11 del 2.014

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