Con gran interes por conocer nuevas tecnologias e intercambiar conocimientos asistimos al trigesimo tercer congreso de la Sociedad Colombiana de Ingenieros que se desarrollará en Bogota entre el 11 y el 13 de marzo del presente año.

El siguiente es el texto del ensayo preparado por Sebastián Duque Quintana, Joven estudiante de la Universidad de los Andes, y colaborador de esta organizacion en el cargo de auxiliar de ingenieria.

LO QUE LOS JOVENES INGENIEROS ESPERAN APORTAR A LA PAZ DE COLOMBIA DESDE LA INGENIERIA CIVIL….

Mi nombre es Sebastián Duque Quintana. Soy bachiller egresado del colegio Dante Alighieri del Municipio de San Vicente del Caguan, Departamento del Caquetá.

Actualmente curso primer semestre de ingeniería civil en la Universidad de los Andes gracias a una de las 10.000 becas otorgadas por el Gobierno Nacional a los mejores bachilleres de escasos recursos en Colombia.

Estoy cumpliendo un sueño de hace muchos años, el cual resultaba poco probable para alguien proveniente del sur del país, donde el conflicto armado hace parte de la cotidianidad y de la historia cultural de la región y de mi Departamento.

Estar al lado compartiendo aulas de clase con jóvenes de apellidos reconocidos y mejores posiciones económicas en una de las mejores universidades del País es definitivamente un sueño hecho realidad por lo cual le expreso mi total gratitud al Gobierno Nacional y en especial al Sr presidente Juan Manuel Santos.

Ahora, la Universidad y los jóvenes estudiantes empezamos a escuchar de la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz y de lo que viene enseguida una vez sea una realidad como todos esperamos que suceda.

Yo no voy a hablar de lo que me ha tocado vivir en carne propia, porque ustedes ya han escuchado mucho de lo que aconteció en mi pueblo en los últimos años durante el anterior intento de alcanzar la paz.

Ahora, los jóvenes venimos escuchando hace ya casi dos años de un nuevo proceso de negociación para alcanzar la Paz y también escuchamos otra palabra nueva: Postconflicto.

Cuando el Estado empieza a hablar de un post-conflicto, son los jóvenes quienes también deben recibir herramientas que los preparen ya no para la guerra sino para construir una Colombia en paz a partir de la educación y la formación universitaria de alta calidad.

Tener posibilidades de estudios superiores, tener acceso a una beca del Icetex y recibir apoyo de múltiples personas que ni siquiera me conocen personalmente es una prueba de que la educación transforma la vida, transforma pensamientos, y la ingeniería civil va a aportar grandemente al crecimiento de este país en los próximos 50 años.

La ingeniería la define el profesor Londoño como la «Cualidad del ser humano para crear, pensar, o sobrevivir, en donde hace uso del conocimiento en matemáticas y ciencias naturales con dirección y juicio para aprovechar los materiales y fuerzas naturales en beneficio de la gente»

A pesar de ser nuestro país uno de los más ricos en recursos naturales y mineros, no se ha logrado disminuir a un nivel tolerable la falta de atención en salud, el hambre, la carencia de vivienda, la carencia de vías de comunicación terrestre que van de la mano con la pobreza, desigualdad y conflicto armado que hemos vivido durante más de un siglo.

De manera que la ingeniería debe interesarse por situaciones sociales, políticas, económicas del País y también debe adquirir un compromiso ambiental para reparar el daño que en ocasiones una práctica desordenada y sin consideración con generaciones futuras ha ocasionado al medio ambiente.

Es por ello que, el trabajo que tiene la ingeniería civil para con el futuro y sobretodo la reconstrucción de paz en Colombia, debe ser humanista y centrado en el respeto y consideración por la conservación y preservación del medio ambiente al igual que la creación de mejores estilos de vida y bienestar social.

De ahí surge la necesidad que se vincule la ingeniería en la formulación de políticas de desarrollo humano integral y sustentable, en donde se pueda brindar aporte a las pequeñas industrias y se busque beneficiar a los sectores más vulnerables y afectados, para que a través de proyectos e intervenciones, puedan tener mayor acceso a mejores infraestructuras físicas y sociales, para que no se tenga que pasar por necesidades y deban tomar decisiones equivocadas para poder sobrevivir.

Los Ingenieros Civiles andan por el mundo haciendo mucho más que calcular estructuras, puentes o diseñando vías: andan mostrando que los sueños son realizables, que basta con tenerlos claros, que con la transformación del barro, y el fraguado del concreto se pueden tejer redes sostenibles de comunicación sobre abismos, se pueden vivir experiencias lúdicas, mágicas, estéticas, que si bien tienen un asiento concreto, medible, y calculable, termina siendo un ejercicio espiritual, sanador, y reconfortante», según palabras de la Dra. Marlene Orozco, ex decana de la facultad de artes de la Universidad del Cauca.

La ingeniería Colombiana, de la que ya hago parte por convicción, tan sufrida y tan enlodada por unos cuantos inescrupulosos que insultaron esta hermosa y digna profesión, le apuesta a la Paz y entiende que es ahora o nunca que se debe llegar a ella aportando de cada parte lo que sea necesario, así como el acero y el concreto aportan conjuntamente a la resistencia de las vigas y columnas de los puentes y edificios que diseñamos y construimos para engrandecer esta patria.

Los jóvenes estudiantes de ingeniería civil entendemos que el País dará un salto monumental en su infraestructura si el presupuesto de la guerra deja de necesitarse y se invierte en carreteras, puertos, viviendas, hospitales, colegios, universidades , centros de salud, recuperación de bosques y ríos.

Los jóvenes estudiantes de ingeniería civil somos amplios y generosos y estamos dispuestos a contribuir desde las aulas a la consolidación de la paz dando lo mejor de nuestra inteligencia para el diseño y construcción de las obras que llevaran al País a saltar a la orilla del desarrollo.

Estamos dispuestos a participar en nuevas formas organizativas de las comunidades para que sean ellas mismas las que prioricen, construyan, administren y mantengan sus propios programas de arreglo de vías, de construcción de escuelas, puestos de salud, acueductos veredales, y otras obras que servirán para mitigar las necesidades de la gente en esas áreas olvidadas y para dar empleo a quienes cambien armas por lapiceros o computadores en la etapa del postconflicto.

Los jóvenes estudiantes de ingeniería civil entendemos que la oportunidad de la Paz es ahora, que el momento de la Paz es ahora y todos debemos aportarle para seguir validando la definición de ingeniería que leí en la página web de un ingeniero payanés aquí presente y que ha creído en mi futuro vinculándome desde ya en su compañía como auxiliar de ingeniería.

La ingeniería civil es la Transformación positiva de la naturaleza para el bienestar de la gente.

Muchas gracias.

SEBASTIAN DUQUE QUINTANA

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